Mi Pueblo o nostalgias territoriales de Federico García Lorca

Mi pueblo - reseña sobre los relatos de García Lorca

El libro Mi pueblo de García Lorca es un conjunto de recuerdos y reflexiones que el poeta escribió acerca de su lugar de origen, el lugar de su infancia, el lugar de sus primeras impresiones. Un mundo congelado en su memoria al que mira restrospectivamente, encontrando esencias. Federico García Lorca nació en Fuente Vaqueros, un pueblecito de la comarca de la Vega de Granada, Andalucía. ¿Cuáles son tus sensaciones al recordar el lugar y los personajes de tu infancia?

No son propiamente cuentos sino relatos que demuestran la mente sensible y la agudeza de la reflexión. No son filosofías, sino descripciones de una realidad compartida por todos, pero vista desde otro lado. Los textos en Mi pueblo de García Lorca enseñan al lector que se trata de un escritor que ve el mundo desde un lugar muy aparte de la masa. “Desde el otro lado” diría Julio Cortazar. Es la mano de un poeta la que puede escribir de esta forma, que se aleja de la realidad común para descubrir una realidad más mística. El libro incluye el relato Historia de este Gallo, y Canciones de cuna españolas. {He leído una versión bilíngüe de este libro: GARCÍA LORCA, Federico. Mi pueblo y otros escritos, Gallimard (1981) 2008}

Mi pueblo, otro temperamento

Quiero expresar lo que pasó por mi a través de otro temperamento” dice. Para la fecha en que escribe estos relatos Federico García Lorca se había convertido, como dice él, en un señorito de ciudad. Ese otro temperamento había sido el de un niño del campo que años después entraría en una residencia madrileña en la que tendría por compañero a Salvador Dalí. García Lorca sería víctima de una sociedad devorada por los monstruos del franquismo español.

Es cierto, cuando niños, todos, tuvimos otro temperamento, y vemos hacia el pasado con inevitable nostalgia, a veces con dicha, a veces con tormento. García Lorca nos enseña su caso, una niñez romántica en un pueblo que no existirá nunca más así como existió, pero sí un paisaje propio y congelado en el tiempo que vivía en el ente interno del poeta.

En el libro Mi pueblo de García Lorca se encuentran los siguientes relatos:

  • Mi pueblo
  • mi escuela
  • el compadre pastor
  • Mi amiguita rubia
  • Mis juegos
  • Los carámbanos
  • Historia de este gallo
  • Canciones de cuna españolas

Todos estos relatos son de alguna forma románticos. Hablan de esencias y orígenes, del “sopor mágico en el que vivía Granada”, del mundo simple, pobre y alejado de la ciudad que era el campo, de los juegos infantiles tan diferentes de los video juegos y apps de hoy, de los pies descalzos.

El Pastor

El relato titulado El Pastor es el retrato de un sabio. “Mi compadre el pastor” dice García Lorca. El pastor es una figura muy tradicional en el imaginario de España y representa al mundo preindustrial, al campo y a los paisajes naturales, a la pureza y al contacto con la naturaleza.

Él poseía el secreto de las hierbas. Él hacía con tomillo y malvarosa ungüentos que calmaban el dolor. Él veía en las estrellas las lluvias y las nieves futuras“. El pastor, un tipo de hombre de las praderas, un caminante, un conocedor del “afuera”, un lector del cielo y de los vientos, el amigo de las bestias, un estilo de vida que se extingue, un conocimiento que se apaga.

Canciones de cuna españolas y el coco

Hay una cercanía entre el poeta y el etnógrafo. Desfamiliarizar lo familiar para ver la vida con otros ojos. Describir el mundo de los significados y de los sentimientos. En Mi pueblo de García Lorca hay, pues, una suerte de investigación etnológica que se llama Canciones de Cuna Españolas. Descripciones de las distintas canciones de cuna a lo largo del estado español y un análisis de sus letras y cultura. Se pregunta esto a propósito: “¿Cómo ha reservado para llamar el sueño del niño lo más sangrante, lo menos adecuado para su delicada sensibilidad?“. Es muy acertado lo que demanda, porque el niño es arrullado con relatos donde viene el “coco”.

En la melodía, como en el dulce, se refugia la emoción de la historia, su luz permanente sin fechas ni hechos“. Para Federico García Lorca, las canciones de cuna eran uno de esos elementos vivos y perdurables que entrañaban el sentir propio de toda una cultura. El poeta hace de antropólogo en estos textos, describiendo la tradición viva en estas canciones. Describe las suyas propias, y las que conoció en la geografía peninsular.

Afirma García Lorca que “La canción de cuna está inventada por las pobres mujeres cuyos niños son para ellas una carga, una cruz pesada, con la cual muchas veces no pueden“. La canción de cuna española, dice, expresa la “divisa ibérica”: “solo estás y solo vivirás“. Se trata de una canción para el niño que ya habla y su objetivo es dormirlo cuando usualmente no tienen sueño para dar espacio a las tareas del hogar: Duérmete, mi niño, que tengo que hacer, lavarte la ropa, ponerme a coser.

Qué es El coco?

Comúnmente el Coco está en las canciones de cuna. Si el niño no duerme, le cantan, puede venir el Coco y llevárselo. Se asusta, o se asustó en el pasado, a todos los niños de Europa con esta abstracción.

Federico García Lorca lo explica asi: “La fuerza mágica del Coco es precisamente su desdibujo. Nunca puede aparecer aunque ronde las habitaciones… Se trata de una abstracción poética y por eso el miedo que produce es un miedo cósmico, un miedo en el cual los sentidos no pueden poner sus límites, siempre salvadores, sus paredes objetivas que defienden, dentro del peligro, de otros peligros mayores porque no tienen explicación posible“. El niño lucha por representarse a este Coco y le pone este nombre a las criaturas que todavía no conoce.

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