Notas breves sobre Superwoobinda de Aldo Nove

Libro de cuentos cortos de Aldo Nove - Superwoobinda

Superwoobinda es igual a literatura sensasionalista, a cuentos escandalosos. Eso es lo que ha querido hacer Aldo Nove, sin atajos, escribiendo las situaciones más cruentas, bizarras y absurdas a través de relatos cortos. El primer cuento abre así «Maté a mis padres porque usaban un gel de baño ridículo, Pure & Vegetal». {He leído para hacer esa reseña el libro: Superwoobinda. Aldo Nove. Mondadori. Barcelona. 1998}

En 1997 el escritor italiano Aldo Nove trajo a escena una compilación de cuentos titulada Woobinda. Gracias a la notable acogida que tuvo (especialmente comercial) y a la discusión que provocó, al siguiente año se publicó otra compilación más amplia con textos inéditos a la cual llamó Superwoobinda.

El autor, filósofo y poeta, que por entonces contaba con treinta años de vida, causó conmoción en Italia con esta obra de relatos breves, cómicos, trágicos, románticos y sanguinarios, al mejor estilo pulp.

Es así que el sensacionalismo y el escándalo, pares constitutivos de la prensa amarillista (véase el diario El Espacio en el caso colombiano), son la impresión que cada uno de sus relatos, sin disimulo, quiere provocar. Impresiones fuertes que juegan con símbolos poderosos de la psique y culturas humanas.

Con gran astucia y “economía literaria”, en el sentido puramente utilitario, los relatos ordenados en series a las que su autor ha llamado lotes, sugieren toda una sección de casos sociales e individuales dignos de ser presentados en uno de esos programas de televisión, también sensacionalistas, en los que el asesino, violador o creativo sexual son el objeto del espectáculo.

Y en este sentido parece que Aldo Nove ha formulado su propuesta: sus personajes son seres ordinarios, comunes y corrientes, que en la intimidad de la vida cotidiana responden a sus deseos sexuales y a sus fantasías emocionales de la manera más arbitraria y violenta. Se trata en suma, del espectáculo del hombre posmoderno, de su creatividad al mezclar los objetos y los espacios más cotidianos y comunes con sus morbosidades y con la satisfacción más vil en medio de una vida cercada por el trabajo asalariado y por el sin sentido al que parece llevarnos la Gran Ficción de la Realidad que hoy impera.

Es notable que aquí la ficción supera la realidad o que la realidad es tan ficcional que cualquier reacción humana ante sus experiencias diarias es posible.

Además, en estos relatos es también evidente el fracaso de los grandes metarrelatos como la ciencia y la religión. Es la televisión, los medios masivos de comunicación y los gadgets tecnológicos, como los teléfonos móviles, los que crean referentes para darle sentido a la vida. Y en este orden de ideas el porno es triunfal; lo que contiene y supone el concepto de lo pornográfico trae en sí el logos por medio del cual los personajes, que no son más que el espejo de nosotros, encauzan su ética, sus anhelos, etc.

Otros conceptos en este libro: la arbitrariedad de las acciones (¡porque si!), el monstruo llamado deseo, creatividad sexual con los objetos (los teléfonos que vibran).

 

Autor: julianbueno

Una persona aprendiendo a leer y con el objetivo de reseñar los libros que encuentra en su camino como una estrategia para volver a ellos a través de sus apuntes.

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