El alma del hombre bajo el socialismo, un ensayo de Wilde para este tiempo

el alma del hombre bajo el socialismo, un ensayo de Oscar Wilde

Cuando encontré El alma del hombre bajo el socialismo (the soul of man under socialism), el ensayo de Oscar Wilde publicado en 1891, supe que tenía en mis manos un valioso trozo de pensamiento. Actualmente, 135 años más tarde, este pedazo de pensamiento sigue estado fresco, despertando mentes, indisponiendo ánimos, generando polémica y prurito entre los más conservadores. Después de leerlo no podía sino hacer esta breve reseña y comentarios literarios.

El ejemplar que he leído lo recibí generosamente en El Aldarull, gratuitamente. La frase con la que empieza este ensayo de Oscar Wilde declara su intención: “La principal ventaja que acarrearía la implantación del socialismo es, sin duda, la de relevarnos de la sórdida necesidad de vivir para otros que, en el actual estado de cosas, tanto presiona sobre casi todos”.

Para los críticos de Oscar Wilde El alma del hombre bajo el socialismo tiene tendencias misóginas debido a su fuerte crítica en contra de la caridad y la docilidad de los pobres y los esclavos. Pero esto simplemente demuestra una lectura superficial de lo que Wilde intentó compartir con este ensayo.

Implicaciones de El alma del hombre bajo el socialismo

El alma del hombre bajo el socialismo tiene implicaciones contemporáneas y pese a tener más de un siglo parece que estuviera escrito bajo las circunstancias sociales actuales. El texto empieza declarando que el socialismo nos liberaría de la sórdida necesidad de vivir para otros. ¿Qué quiere decir esto?

Básicamente, Oscar Wilde afirma en su texto que el estado actual de la sociedad (del siglo XIX) ha cerrado las puertas a la libre realización personal  y que la caridad es un mecanismo para perpetuar la dependencia y la pobreza. Pero hay más que decir, vamos poco a poco.

(La dificultad de la libre realización personal es algo que lo que, en el siglo XXI, el filósofo surcoreano Byung-Chul Han profundiza a partir del concepto de autoexplotación laboral)

Contra las donaciones y el altruismo

Las donaciones y las limosnas están directamente en contra de la erradicación de la pobreza. “La mayoría arruina su vida por un malsano y exagerado altruismo” afirma O. Wilde.

Aliviar la pobreza con donaciones, dándole pan y vino a los pobres, en realidad es perpetuar su estado. El objetivo adecuado, dice, tendría que ser reconstruir la sociedad para que no haya pobreza. Wilde pensaba que en la Inglaterra obrera de finales del siglo XIX ocurría algo similar a la sociedad esclavista: los esclavistas cuidaban y mimaban a sus esclavos para que estos no se revelaran, los hacían dependientes de sus “servicios”.

Los que intentan hacer bien hacen más mal. El altruismo puede venir de un buen corazón (porque las emociones se suscitan más rápido que la inteligencia), pero es dominante, satisface necesidades inmediatas sin actuar contra la causa de la pobreza. Es como un medicamento que no cura sino que anestesia, duerme el dolor por un momento, pero no actúa contra la causa. Para Wilde la caridad denigra y desmoraliza a la población.

El altruismo visto por él es como las sobras de la riqueza, una suerte de calderilla que genera adicción en el pobre, que le impide desarrollar sus talentos y que simplemente busca ayudarle a estar alentado para seguir sirviendo a sus explotadores. Lo trágico del asunto, por aquel entonces y también ahora, es que este tipo de altruismo viene envuelto en las mejores intenciones y vestido con las prendas más nobles. Es un lobo escondido en el disfraz de una oveja.

Un sector de las actuales ONGs ha reconocido esto y busca desenmascarar el asistencialismo y generar más empoderamiento que caridad.

La virtud de los agitadores

Lo que ha indignado a muchos pensadores en la era capitalista, y también a Wilde, es el fenómeno de la gran masa de gente al borde del hambre que no se puede realizar ni desarrollar libremente. Al parecer, es un privilegio exclusivo de burgueses y adinerados. Comúnmente se cree que las virtudes del pobre son el silencio, la pasividad y la obediencia, pero Wilde ve las cosas de una forma diferente y más bien compartida con los revolucionarios. Las virtudes del pobre son su descontento, su desobediencia y su rebeldía. Los agitadores que valen son aquellos que tratan de sacar al pobre de la conformidad y la alienación.

Pero muchas veces, los agitadores no vienen de los pobres mismos, sino de inconformistas que han visto la denigración intrínseca del sistema. Cita Wilde a los abolicionistas en Estados Unidos. Ni eran esclavistas ni eran esclavos, pero encendieron la llama para que la esclavitud fuera prohibida.

Pero la gran sorpresa de este paso fue que después de la abolición “universal” de la esclavitud hubo muchos esclavos que quisieron volver bajo el ala de sus antiguos patrones, de sus antiguos explotadores. También en Francia hubo campesinos que quisieron volver al feudalismo después de la revolución: el nuevo estado de las cosas, la extraña sensación de libertad (relativa) los echó para atrás. Y este es uno de los engaños más potentes en el capitalismo: que la gente llega a creer que sus propietarios son al mismo tiempo sus protectores… triste paradoja.

En el socialismo

Para aquel entonces ningún país de occidente había tenido un gobierno con un socialismo instaurado, pero la ilusión de tenerlo, aunque fuera solo teóricamente, rondaba la mente de muchos. Para O.W. el socialismo reemplazaría la propiedad privada por la riqueza pública, y la competencia por la cooperación. El Estado sería voluntario fabricante y distribuidor de los bienes necesarios, barrer las plazas sería trabajo de máquinas y se abandonaría toda idea de gobierno, desaparecería el crimen contra la propiedad, y desaparecería el castigo: El Estado deberá hacer lo que es útil y el ser humano deberá hacer lo que es hermoso.

Faltaban unas décadas para que ocurriera la revolución rusa, y más años para ver en los soviéticos la encarnación de la tiranía, sin embargo, para O.W. era claro que la pobreza no se extinguiría y que sus visión de bienestar social no llegaría bajo una forma de socialismo autoritario, “únicamente en asociaciones voluntarias el ser humano puede sentirse bien” afirmaba.

Y qué del individualismo?

Para O.W. en el socialismo se erradicaría la pobreza porque su objetivo principal sería conducir a la población al individualismo. ¿Cómo así? Pues Wilde no entendía el individualismo en el sentido neoliberal, como una búsqueda egoísta para hacerse rico pasando por encima de los demás. No obstante dice en el ensayo: “Cómo es que el individualismo, que depende prácticamente de la existencia de la propiedad privada para su desenvolvimiento, pudiera beneficiarse con la abolición de la misma?”.
Básicamente, responde que la propiedad privada ha dañado al verdadero individualismo: ha hecho que la finalidad sea tener y no ser. Ha reemplazado la propiedad por el desarrollo personal. Para Wilde el individualismo que conducirá a la erradicación de la pobreza es uno basado en la libre realización personal, en el autogobierno, en la búsqueda individual de los talentos propios. En suma, un individualismo que conduzca a un trabajo diario dignificante que resalte lo mejor de cada quien.

Oscar Wilde estaba en busca de todo lo contrario al trabajo mecánico y uniforme, además de mal pago, que había instaurado la revolución industrial desde inicios del siglo XIX. Seguramente, este importante autor habría leído con interés el libro Un mundo feliz de Huxley.

El individualismo y Jesucristo también tienen un lugar en este ensayo: Wilde afirma que el mensaje de Jesucristo fue simplemente “sé tú mismo”. Ese es su secreto, dice, su verdadero mensaje, una declaración de fidelidad con el ser, no con el tener. No obstante, Wilde critica que Jesucristo invite al individualismo a través de la soledad, del dolor de la soledad.

En general, Wilde entiende al individualismo la completa realización de la personalidad y critica la común confusión que existe entre individualismo y el egoísmo, dice: “el egoísmo no consiste en vivir como uno desea, sino en pedir a los demás que vivan como uno desea vivir”.

El arte y el público

Tal vez su comprensión del arte revele de la mejor forma su punto de vista sobre el individualismo, o la individualidad. Mientras que el arte es la forma más intensa de individualidad que se ha conocido, dice Wilde, el público es la peor de las amenazas en contra del artista. ¿Por qué? Porque el público demanda, está educado en la diversión y el entretenimiento fácil, demandando del arte uniformidad y deleites fáciles y vacíos. Wilde dice que una obra de arte “es el resultado único de un temperamento único. Su belleza es el resultado de que el autor sea lo que es. No tiene nada que ver con lo que otra gente pueda querer”.

Afirma que por entonces se podía tener buena poesía en Inglaterra porque el público no la leía, y por lo tanto no la podía influir. El arte nunca debería ser popular sino viceversa, dice, la obra de arte debería dominar al público y no al revés. La opinión pública representaba para él algo monstruoso e ignorante.

Conclusión y 5 frases de Oscar Wilde: 

En palabras del propio Wilde, el ensayo termina concluyendo varias cosas. Transcribo algunas frases y citas:

1.
Lo único que se sabe dela naturaleza humana es que esta cambia. El cambio es la única cualidad que podemos afirmar de ella. Los sistemas que fallan son aquellos que se basan en la inmutabilidad de la naturaleza humana en lugar de hacerlo en su crecimiento y desarrollo

2.
El individualismo no ejerce compulsión sobre el hombre… no trata de forzar a la gente para que sea buena. Sabe que la gente es buena cuando se la deja sola

3.
El mundo moderno busca terminar con la pobreza a través del socialismo y acabar con la enfermedad a través de la ciencia. Se propone llegar a un individualismo que se exprese a través de la alegría

4.
El ser humano no ha buscado ni el dolor ni el placer, sino simplemente la vida. Vivir intensamente

5.
El nuevo individualismo es el nuevo helenismo

 

Autor: El come libros

De la familia Liber Devoratoribus, un come libros promedio que necesita ingerir diariamente una cuota de letras para subsistir. Ese alimento lo digiere, transforma y entrega forma de reseñas y análisis de libros

Un comentario en “El alma del hombre bajo el socialismo, un ensayo de Wilde para este tiempo”

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