Lectura de Un Mundo Feliz de Huxley en tiempos de crisis

Reseña del libro Un Mundo feliz de Huxley

Esta es una lectura revisada y reseña del libro Un Mundo Feliz de Aldous Huxley. Leer este libro en el siglo XXI, cuando la palabra “crisis” se ha vuelto tan común, es interesante porque nos permite pensar críticamente para dónde vamos como sociedad. A Brave New World, título original en inglés, expresa un sentido ligeramente diferente que su traducción al español. Esta novela visionaria fue publicada en Londres 1932, solo unos años después de la primera gran crisis económica de 1929, época en la que el fascismo avanzaba en Europa y la gente aún recordaba la tragedia de la primera gran guerra. Para entonces ya existía una percepción social de lo que significaban las hambrunas y las crisis económicas.

Por otro lado, el “fordismo” estaba en marcha y la producción en masa ya era una realidad cotidiana. En el mundo del arte el surrealismo y el dadaísmo daban de qué hablar y celebraban el papel del inconsciente en la creatividad. Solo un par de años antes Freud había publicado “El Malestar en la Cultura”. En esa época en Europa los partidos fascistas sembraban los sentimientos nacionales que llevaron unos años más tarde a la Segunda Guerra mundial.

¿Cómo se habrá leído este libro durante esos años? Es sin duda una novela visionaria y terrorífica ¿Se habrá leído con terror y miedo? ¿Acaso con esperanza?

En la edición que leí, Huxley escribe un prólogo simpático acerca de la creación literaria vista en retrospectiva, dice: “…arrepentirse de los errores literarios cometidos hace 20 años, intentar enmendar una obra fallida para darle la perfección que no logró en su primera ejecución… es vano y fútil” (p. 9) “…hubiese soslayado no sólo algunas de las faltas de la obra, sino también algunos de los méritos que poseyera originalmente” (p. 10).

La felicidad en un mundo feliz

Reflexionando sobre el progreso y el leiv motiv del bienestar social Huxley anota: “… es el problema de la felicidad; en otras palabras, el problema de lograr que la gente ame su servidumbre” (p.18). Este es el aspecto que es desarrollado en la obra, en esa sociedad del futuro que literalmente ha dominado la producción del producto humano para hacerlo dócil y feliz, obediente y complaciente.

En el Londres del año 632 después de Ford, la sociedad está compuesta por humanos producidos industrialmente para distintos órdenes de trabajo, superioridad genética, clase social, y clasificados según las letras griegas: alfa α, beta β, gamma γ, delta δ y Epsilon ε. Ejemplo de Epsilón menos: “El asensorista era una criatura simiesca, que lucía la túnica negra de un semi-enano Epsilón-Menos” (P 82). Toda una fisiognómica, de herencia decomonónica, se deja ver en esta división.

Una escalofriante pero coherente sentencia ética sobre la felicidad: “Y éste – intervino el director sentenciosamente -, éste es el secreto de la felic idad y la virtud: amar lo que uno tiene que hacer. Todo condicionamiento se dirige a lograr que la gente ame su inevitable destino social” (p 36).

El Soma

La droga de la felicidad. “Tomar vacaciones de soma” significa aislarse en una felicidad psíquica que permitía una estancia mental en una especie de paraíso idílico inconsciente; a su vez, es la mejor herramienta contra el estrés y uno de los mejores instrumentos de control social. Ante un disturbio, como el que protagonizaron Jonh, Bernard y Watson, la policía no se desgastaba golpeando a las masas, sino (qué vaticinio tan terrorífico) “vaporizando” la turba con gases de soma.

Hipnopedia o adoctrinamiento en masa

“…TODO EL MUNDO PERTENECE A TODO EL MUNDO”: máxima y proverbio hipnopédico de aquella era, fundamental para prohibir el sentimiento de apego hacia el otro.

La hipnopedia era la técnica de adoctrinamiento durante el sueño que condicionaba sicológicamente a las distintas clases de humanos: una afirmación que 62 mil repeticiones en la oscuridad obligaron a todos a aceptar en sus tiernas mentes la domesticación. Tenía la intención de reducir la intensidad de los sentimientos humanos hacia una pareja o un núcleo familiar: “y sabes muy bien que el Director se opone firmemente a todo lo que sea demasiado intenso o prolongado” (p 63). Era una época donde la reproducción asistida e industrializada había enterrado el concepto de familia, para ser reemplazado por sociedad como “gran familia”.

Bernard Marx es un persona interesante: un alfa con cara de Delta… tal vez no lo incubaron bien, decían que le habían inyectado una mezcla de alcohol en el sucedáneo de sangre por equivocación. Tiene un sentimiento de rechazo a la sociedad, al mismo tiempo que un ansía de reconocimiento: “era 8 cm más bajo que el patrón Alfa y proporcionalmente más corpulento… Yo soy yo y desearía no serlo” (92)

Junto a Bernard también estaba Helmholtz Watson, un alfa “quizá demasiado competente” (p 95). Al igual que Marx, el defecto físico pareció darle más inteligencia y “lo que los dos hombres tenían en común era el conocimiento de que eran individuos” (P 95). Preguntó Watson, quien era experto en la creación de frases: “¿No has tenido nunca la sensación de que hay algo dentro de ti que solo espera que le des una oportunidad para salir al exterior? ¿Una especie de energía adicional que no empleas, como el agua que se desploma por la cascada en lugar de caer a través de las turbinas?” (P 97). Watson buscaba escribir algo distinto, algo más “grande”, no solo frases usadas para el condicionamiento hipnopédico, palabras que atravesaran como rayos x.

La tragedia en un mundo feliz

Años atrás, el director del centro de condicionamiento había ido de viaje de aventura a la reserva de salvajes en América, a Malpaís (imagino que Huxley situó a Malpaís en México, o más al sur en Colombia o en Perú). El director fue con Linda, quien se perdió en la reserva, estaba embarazada. Cuando Marx y Lenina fueron a la reserva, descubrieron este pasado. Para Marx significó la oportunidad de llevar a un salvaje a la civilización y crearse una reputación exhibiéndolo. Así se llega al final del libro: Jonh, el “buen salvaje” fue a Londres, donde finalmente enseñó a sus captores cuál era su posición ética frente la felicidad construida allí. En Malpaís había aprendido a leer con un viejo libro de Shakesperare. De esta manera, su juicio contra su atracción hacia Lenina, el orden del sistema y el status quo, lo demostró citando pasajes de Otelo y otras obras, como si fueran tratados de moral sagrada. John se retira de Londres para vivir solo en un antiguo faro. En busca de la expiación, se autoflagela y este modo de vida se convierte en un nuevo espectáculo para los civilizados. Un enjambre de helicópteros lo amedrentan pidiéndole más autoflagelaciones.

Raza, sexo edad: En la novela se preservan los prejuicios en torno a la raza, el sexo, y la edad. Por ejemplo en el “acto” cuando Jonh y Lenina van al sensorama. (p 201)

Resumen

La siguiente cita es un resumen del “Mundo Feliz” por el interventor mundial Mustafá Mond: “No se pueden fabricar coches sin acero; y no se pueden crear tragedias sin inestabilidad social. Actualmente el mundo es estable. La gente es feliz; tiene lo que desea y nunca desea lo que no puede obtener. Está a gusto, a salvo; nunca está enferma; no teme la muerte; ignora la pasión y la vejez; no hay padres ni madres que estorben; no hay esposas ni hijos ni amores excesivamente fuertes. Nuestros hombres están condicionados de modo que apenas pueden obrar de otro modo que como deben obrar.Y si algo marcha mal, siempre queda el Soma.” (P 258).

Mustafá Mond certeramente le afirma a Jonh: “…naturalmente, la estabilidad no es, ni como mucho, tan espectacular como la inestabilidad” (P 260)… “mi querido y joven amigo… la civilización no tiene ninguna necesidad de nobleza ni de heroísmo. Ambas cosas son síntomas de ineficacia política” (277).

Esta reseña ha sido escrita después de haber leído: Un Mundo Feliz. 2003, Madrid, El País SL. Traducción Ramón Hernández, cedida por Random House Mondadori

 

4 opiniones en “Lectura de Un Mundo Feliz de Huxley en tiempos de crisis”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.