Sumisión de Michel Houellebecq. Reseña

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Sumisión” (en francés: Soumission), es una novela político-ficticia publicada en 2015 por el escritor francés Michel Houellebecq (1956). Se trata de una fábula política, en la que conviven lo poético con lo cómico y la melancolía fatalista, propia de una pseudodistopía, pues lejos de presentar los hechos que narra como un cataclismo, preludia el triunfo de un nuevo orden político y social, que no calificará en ningún momento de justo o injusto, de perverso o benévolo, tan solo de diferente pero posible, y del que su protagonista saldrá beneficiado y salvado de su circunstancia personal y vital.

Sumisión de Michel Houellebecq. Reseña del libro
Houellebecq, Michel (2018): Sumisión. Anagrama, Barcelona.

Houellebecq presenta una Francia al borde del colapso social. Las elecciones presidenciales de 2022 están al caer, los partidos tradicionales se hunden en las encuestas y el Frente Nacional está a las puertas del triunfo electoral. Sin embargo, por miedo a que este último llegue al poder, los primeros darán sus apoyos al joven y carismático líder musulmán Mohammed Ben Abbes cuyo partido islamista moderado, Fraternidad Musulmana, superará toda expectativa electoral y se hará con la presidencia de la República francesa. Ben Abbes, ahora presidente, aunque moderado, pues ni emprende una revolución armada ni deroga la constitución ni es salafista ni cree en la yihad, atesora en su interior unas aspiraciones imperiales y una ambición sin límites. Su meta es fundar un nuevo Imperio romano que integre Europa, el norte de África y Oriente Próximo pero bajo los cimientos del Islam.

A la largo de la obra, mientras todos estos grandes acontecimientos políticos se acontecen, Houellebecq relata la vida de François, un profesor universitario hastiado de la docencia y, particularmente, de su vida sexual, que habiendo cumplido las cuatro décadas de vida, se resigna a una vida aburrida aunque sosegada. Nada parece abrumarle ni interesarle. Tan solo le apasiona, junto al sexo, la obra del pesimista Joris-Karl Huysmans , autor sobre el cual realizó su doctorado, pero al que no logra acompañar en su peregrinaje hacia la fe. A François, ya de por sí con pocos valores, lo sagrado le resulta inaccesible, incomprensible y, cuanto menos, poco creíble. Si bien vive en un vacío existencial donde las cosas se hacen por costumbre y por el qué dirán, el placer de leer y las aventuras sexuales que tiene le ayudan a soportarlo. Se trata de un personaje muy houllebequiano: no es ni pretende ser un héroe o un santo pero tampoco es un cínico, es hasta despreciable. Pese a que no pierde el tiempo con valoraciones éticas o morales, la rápida transformación política y social nacida de la llegada al poder de Ben Abbes le acarreará un inesperado futuro.

“Sumisión” muestra el proceso de islamización de Francia. Ben Abbes, que ni vacilará ni titubeará para alcanzar sus objetivos, se servirá para ello de una reforma integral y completa de la educación. No se prohíbe el laicismo pero se introducen numerosos y sustanciales cambios en los centros de enseñanza: separación por sexos, educación obligatoria hasta los doce años, se privatiza e islamiza la universidad de la Sorbona en manos de sheikhs de las petromonarquías, se imparten enseñanzas del Islam y se establecen principios decoro en el vestir, especialmente en las mujeres. A pesar de la llegada de un partido musulmán a numerosos puestos de gobierno y el cambio en la sociedad francesa que esto puede suponer, François cree que “en la inmensa mayoría de los casos, las personas permanecen fieles al sistema metafísico en el que han sido educadas” (Houellebecq, 2018, p.66). Sin embargo, los cambios son evidentes. Los judíos emigran a Israel, algunos comercios han cerrado sus puertas o reorientado el negocio y en las calles las mujeres han cambiado las faldas por conjuntos de blusas largas y pantalones, lo que parece perturbar en mayor medida a François pues en sus adentros piensa que “la contemplación del culo de las mujeres, mínimo consuelo fantasioso, también se había vuelto imposible” (Houellebecq, 2018, p.167).

François busca una fe, y ni siquiera siguiendo los pasos de su apreciado Huysmans, el cual abrazó al final de su vida el catolicismo, conseguirá su objetivo. En el epílogo de su novela “Las partículas elementales” (1998), Houellebecq decía que ninguna sociedad es posible sin el vínculo cohesionador de una religión cualquiera. Adviértase el adjetivo “cualquiera” pues resulta sugerente: si ya no es posible ser cristiano, ¿por qué no abrazar otra religión? François es un antihéroe, y por tanto, escogerá el camino más fácil, y este se le presenta en una nueva Francia: “Doy fe de que no hay Dios sino Alá y Mahoma es su profeta” (Houellebecq, 2018, p.280).

Sin lugar a dudas, “Sumisión”, es la novela más política de Houellebecq, la más cargada y atrevida en lo social, porque, a diferencia de otras novelas de otros autores pero de su mismo género, no se conforma con hacer descubrir al lector un escenario posible en el futuro sino mostrar desde dónde parte este mismo, a qué velocidad y en base a qué mecanismos de ingeniería social se construye. Algunos terminarán la novela encandilados y con suspiros reflexivos; otros con indignación y desagrado, incluso considerándola de repugnante. En otras palabras, “Sumisión”, es una turbadora fábula política, social y moral que, y no es atrevido decirlo, no provocará ni un bostezo ni dejará con indiferencia al lector.

Bibliografía utilizada para escribir esta Reseña : Houellebecq, Michel (2018): Sumisión. Anagrama, Barcelona.

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