Reseña de El Secreto del Olmo

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Tana French, escritora estadounidense afincada en Irlanda y ganadora de diversos premios por varias de sus obras nos trae de la mano de AdN (Alianza de Novelas) y la traductora Julia Osuna Aguilar: El secreto del Olmo, una novela que nos hace preguntarnos si estamos seguros de saber quiénes somos y hasta dónde llegaríamos por descubrirlo.

Para ello, Tana nos presenta a Toby Henessy un hombre al que le sonríe la suerte (o al menos, eso creía él) hasta el momento en que, borracho como una cuba, sorprende a dos ladrones en el salón de su casa, quienes no dudan en darle una paliza de muerte. Y, en ese momento, es donde nuestro protagonista comienza a relatarnos cómo todo lo que creía saber sobre él, desaparece y se transforma hasta límites insospechados.

A diferencia de otras novelas, en El secreto del olmo, nos adentramos en la mente de Toby a la vez que él. De manera que iremos conociendo al protagonista a medida que él mismo también lo hace. Toby no está seguro de quién es ahora, es más, aunque sabe que sus recuerdos anteriores a la agresión están intactos, no logra llegar a ellos. Lo que significa que cuando uno aparece en su mente, genera en él la misma sorpresa que genera en el lector.

Lo interesante de esta obra es que Toby no es un tipo especial ni de lejos. No ha tenido una vida tortuosa ni difícil, no tiene problemas con las mujeres, ni con los vicios, nunca tuvo muchas dificultades para los estudios, ni para conseguir trabajo y mucho menos procedía de una familia desestructurada y con problemas económicos. Toby es el típico tío normalito, procedente de una familia bien, con buenas calificaciones en el instituto y la universidad, una familia que lo adora, una pareja de la que está enamorado y, en definitiva, una buena vida. Vamos, lo que todos conocemos como un tío con suerte.

Pero no todo es un camino de rosas y la capa de suerte que embadurna a nuestro amigo al final se desgasta. Y aquí es donde reside la magia de esta novela: a lo largo de sus más de seiscientas páginas, nos adentraremos en los cambios que Toby sufrirá a raíz de su agresión. Aunque la odisea de nuestro protagonista no acabará ahí (¿qué gracia tendría entonces?). En su proceso de recuperación Toby descubrirá, junto a su familia, un cráneo escondido en el viejo olmo de la vivienda familiar. ¿Qué hace un cráneo humano en el viejo árbol? ¿Un suicidio? ¿Un asesinato? Un misterio que Toby (cuya memoria y condiciones mentales no están para muchos trotes) se dispondrá a descubrir.

Además de Toby, quería destacar que de todos los personajes que encontramos en esta novela (porque, para qué engañarnos, la familia de este protagonista no es precisamente pequeña) los que más han captado mi atención son: Susana y Leon, los primos con los que Toby se ha criado, su tío Hugo, con quien convivirá durante su recuperación en la vieja casona familiar y Melissa, la paciente y dulce pareja de Toby.

Personalidades muy diferentes, algunas contrapuestas, otras complementarias. Pero todas bien definidas, personas que sin duda podríamos encontrar en cualquier parte del mundo. ¿Quién no tiene al típico cuñado puñetero? ¿O al tío que en todas las reuniones familiares se emborracha y termina por encadenar un chiste malo con otro? ¿O el so-brino cabroncete? En esta novela, Tana ha sabido plasmar sólo con los actos y voces de cada personaje, una personalidad única y diferente, redonda y compleja que nos aden-tra en la realidad de Toby.

A diferencia de otras novelas que he leído, en las que el protagonista suele tener la personalidad más compleja y mejor estructurada, Tana ha sabido dar profundidad a todos y cada uno de los personajes, independientemente del puesto que ocupen en la novela. Tal vez sí que habría personajes ligeramente más planos que otros (al fin y al cabo, el protagonista único de esta obra es Toby, ¿no?). Sin embargo, aunque tengamos un personaje de tercer rango que sólo ayuda a que la trama avance hacia sus giros, durante esa breve aparición, podemos ver sus diferentes aristas.

Una de las cosas que más me ha gustado de esta novela es su manera de expresarse. Sencilla y llana, tal y como el protagonista es. Un lenguaje al que no estoy acostumbrada y, aunque a veces había cosas que me chirriaban, (por eso de que no suelo ver en las novelas frikadas tipo El señor de los anillos o Harry Potter), estos detalles siempre me sacaban una sonrisa o una carcajada. En cuanto a diálogos, que suelen ser los que más hacen avanzar una trama, confieso que me perdía cuando hablaban más de tres personajes. Echaba de menos más interjecciones que me indicaran en ciertos momentos quién hablaba, ya que tenía que volver a releer el diálogo. En este aspecto, Tana me recordaba un poco a Katzenbach, ya que con este escritor me pasaba tres cuartos de lo mismo. Otra de las cosas me ha encantado esta novela, que volvería a leerla para disfrutar de los juegos psicológicos de la escritora, y de la manera que tiene de dejar la historia en segundo plano para traer a un primero los cambios que sufre el protagonista, porque ahí es donde se encuentra la verdadera historia que la escritora pretende contarnos.

Tana ha conseguido con esta novela que me pregunte hasta dónde llegaría si no supiera quien soy. A diferencia de Toby yo no he encontrado mi respuesta. ¿Y tú? ¿Estarías dispuesto a encontrar la tuya?

Autor: Berta B.M.

Lectora voraz, amante del género noir y escritora de romance.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.