Delirio, de Laura Restrepo

Breve comentario al conocido libro de Laura Restrepo titulado Delirio. El uso del lenguaje coloquial bogotano es una de las cosas que más recuerdo de este libro, el cual fue premio Alfaguara en el año 2004.

Sobre la narración en Delirio

Hay varias voces narrando los sucesos: Aguilar, Agustina, El Midas, La tía Sofí. Pero también hay otras voces importantes, la del abuelo P y la abuela Blanca. Cada una de sus intervenciones está escrita en primera persona, si es que están contando lo que recuerdan o recordando cómo dijo tal persona, una cosa u otra. Pero también hay otra voz en tercera persona que narra la vida de la familia. Es el narrador “en off” propiamente dicho.

El cambio de primera persona a tercera en esta novela (pero también de un personaje a otro) utiliza un recurso presente en la narrativa de Saramago (quien posiblemente favoreció el premio Alfaguara entregado a Laura Restrepo). En Saramago leí cómo después de una coma, La letra mayúscula que le seguía daba entrada a la narración en primera persona de un personaje. Lo anterior da fluidez al relato, velocidad, lo cual me gusta, pero Laura Restrepo arruina un poco el recurso porque en ocasiones redunda aclarando demasiado al lector quién es el personaje que está hablando.

Es muy valioso y placentero para el lector que después de un punto a parte (y un doble espacio en la edición del texto),  se salte de una historia a otra, es decir, de la experiencia narrada por uno de los personajes a otra experiencia narrada por otro personaje; es decir, después de cada punto a parte entra otra voz narrativa de tal o cual personaje.

Lo anterior hace evidente que no fue necesario para esta novela el uso de capítulos y de signos como rayas para mostrar qué decía y qué le había pasado a cada uno de los personajes en sus historias personales, conjugadas en una historia mayor.

Habría que preguntarse si la historia central en esta novela es… ¿cuál? Creo que no hay una sola historia sino muchas experiencias y anécdotas, mucha revelación de personalidades, pero las “historias” no son muy extensas, quiero decir que no pasan muchas cosas en la narración. Por otra parte, la historia del abuelo P es adyacente pero es paralela en cuanto al tema del Delirio, del desborde de las pasiones del alma, tal vez el aspecto más interesante del texto.

Una conclusión sobre la novela: El delirio es de Agustina.

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