Reseña de Volver la vista atrás de Juan Gabriel Vásquez

El lector que no haya leído todavía la extraordinaria novela de Juan Gabriel Vásquez Volver la vista atrás, podría formular igualmente algunas preguntas básicas al respecto. Preguntas que, aunque sencillas, sean difíciles de responder en este caso, dada la complejidad de este nuevo escrito, no por su lenguaje diáfano sino por todos los temas que abarca. Afortunadamente, al menos muchos colombianos, tenemos como puerta de entrada, como guía, para esta novela el referente fílmico de nuestro mejor director de cine de todos los tiempos: imágenes y memorias guardadas de clásicos como La Estrategia del Caracol, Ilona Llega con la Lluvia o Perder es Cuestión de Método (¿cómo olvidarlas?). Quizás eso sea suficiente para algunos. Tengo que decir que mi primera aproximación al libro, justamente, también fue audiovisual, en una excelente y amena entrevista de Camilo Hoyos a Juan Gabriel y a Sergio en su programa Paredro (¡muy recomendada!).

Cubierta de la novela Volver la vista atrás, escrita por Juan Gabriel Vásquez. Publicada por Alfaguara.

Alguien podría preguntar, para empezar, si el más reciente libro de Vásquez es una biografía o una novela, al tratarse esencialmente de la reconstrucción de la vida de una persona, Sergio Cabrera Cárdenas, y su familia. Pero la pregunta sería similar a si una escultura de Bernini sigue siendo un pedazo de mármol. Lo es, en esencia, pero es necesario ser un maestro, como Juan Gabriel, para tallarlo y que de un bloque gigantesco y sin pulir puedan salir gestos (o pasajes) tan conmovedores. Quizás la mejor respuesta a este primer interrogante nos la brinda el mismo Vásquez, con un epígrafe de Ford Madox Ford sobre biografías y novelas. Se refiere a Joseph Conrad: Un Recuerdo Personal, otra novela biográfica, o biografía novelada, y otro de los fantasmas que rondan felizmente los libros de Vásquez. Finalmente, todo escrito es también en cierta medida autobiográfico.

Pero esta no es simplemente una biografía escueta de un director de cine, este libro es un recorrido por el espacio (China, Europa y Latinoamérica) y el tiempo (casi un siglo). Es una exploración profunda y desgarradora entre la relación de padre e hijo, con Fausto Cabrera, quien decide todo, y a quien también muchos ya tengamos en mente gracias a las películas del mismo Sergio, recitando poesía en el Teatro Colón o con Fernando Botero ilustrando los versos, haciendo teatro con el método Stanislavski o televisión con Seki Sano. ¿Pero sabíamos de su vida en la China comunista de Mao Zedong? ¿O de la experiencia guerrillera de más de tres años en Colombia, como el comandante Emacías, que lleva a toda la familia Cabrera a combatir desde células urbanas, trochas interminables y páramos gélidos? Nuevamente, la familiaridad con algunos de los protagonistas nos invita a hacer exploraciones más profundas, en algunos casos cómicas y en otros, desgarradoras.

Pero el libro no es solamente sobre Sergio como tal. También hay en él nuevos descubrimientos, como el de Marianella Cabrera Cárdenas, hermana de Sergio e hija de Fausto y Luz Elena. Marienella en un internado en China, a kilómetros de sus padres, de guerrillera en los montes colombianos, como la Compañera Sol, nuevamente distanciada de ellos a duras penas siendo mayor de edad, y quien finalmente demuestra su carácter al ser quien primero se rebela contra una vida absurda, peligrosa y totalmente desconectada de la realidad, de una guerrilla marxista leninista y maoísta en las montañas tropicales de Colombia, teniendo que pagar literalmente casi que con su vida por ello. Y bueno, Luz Elena Cárdenas, quien viniendo de la “alta sociedad” de Medellín es quien después de estar recluida en una cárcel colombiana, es en últimas quien toma la decisión irreversible y feliz de recuperar a su familia.

El libro es una aventura, entrelazando las vidas de diferentes generaciones de la familia Cabrera. Desde el siempre recordado tío Felipe durante la Guerra Civil Española, que de cierta manera lo inicia todo. El deambular de una familia española (canaria) por medio mundo, de París, pasando por la República Dominicana de Trujillo, hasta terminar en Colombia. La vida en China, uno de los países más cerrados al mundo exterior en su momento, en plena Revolución Cultural de Mao. Y el día a día, o el paso a paso, enfermedad a herida, de la vida del guerrillero colombiano, culminando, muchas décadas después con el desdichado plebiscito por la paz. La destreza narrativa de Vásquez, y en particular el armazón de su novela, recuerdan la arquitectura perfecta de Vargas Llosa, maestro de este arte por excelencia, en libros como La Fiesta del Chivo o Travesuras de la Niña Mala, donde también las historias se van entrelazando, capítulo a capítulo, y trenzándose en un todo que es tanto más que la suma de sus partes.

Curiosamente, aunque en principio sean nuestra guía, las películas de Sergio Cabrera, lo más conocido, sirven más que nada como una evocación, un telón de fondo en la novela, que aunque juega con los tiempos, de cierta manera termina cuando Sergio llega a Londres a estudiar dirección de cine y empezar así una “nueva vida.” Nueva vida que se nos revela por gotas, o cuadros, en sus escapes a ver las últimas novedades en Barcelona, Beijing, París, Popayán y Bogotá, y su afortunado encuentro con su ídolo Joris Ivens. Una vida que volvemos a retomar ya casi en su apogeo en una retrospectiva en la Filmoteca de Cataluña. Sin duda, entendemos mucho mejor, o al menos con mayor perspectiva, filmes como Golpe de Estadio y La Estrategia del Caracol. Pero me atrevería a decir que quizás nos falte ver todavía la mejor película de Sergio Cabrera, que es la de su propia vida. ¿Se atreverá algún día a realizarla?

¿Es este el mejor libro de Juan Gabriel? Me atrevería a decir que sí, aunque los demás (El Ruido de las Cosas al Caer, Historia Secreta de Costaguana y La Forma de las Ruinas) sean tan buenos. Pero más allá de calificaciones subjetivas esta es una invitación a leer y ver la senda que nunca se ha de volver a pisar. Queda la esperanza, que el siguiente o los siguientes libros de Juan Gabriel sean aún mejores, como solía decir Gabo, para deleite de sus seguidores y lectores. Lo que queda claro es que Juan Gabriel Vásquez se sigue consolidando como el más grande escritor colombiano de las últimas décadas.
¿Alguna crítica? Personalmente, le cambiaría la portada.

Vancouver, Columbia Británica, Canadá
Febrero 12, 2021
Año nuevo chino

Autor: Felipe Valencia

Soy colombiano, economista, apasionado por el arte, la literatura y el cine. Soy profesor de la Universidad de Columbia Británica. Vivo en Canadá. Lee todas las entradas de Felipe Valencia

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