Sobre La Cámara Lúcida de Barthes: breves apuntes conceptuales

Pensé que leer La Cámara Lúcida de Barthes iba a ser una cosa fácil y divertida, pero fue más difícil y retador de lo que esperaba. Me gusta que este libro me haya exigido y alejado del fast food literario. Hay muchos conceptos “Barthianos” en esta obra como stadium, spectrum, punctum, medium, urdoxa, noema, pose, entre otros. Términos a veces confusos y eruditos muy propios de esta lengua Barthiana in extremis, pero que guardan una riqueza analítica útil para entender la fotografía, la experiencia de hacerla y su significado. Estos conceptos son centrales en el campo de la semiología de la imagen.

Este libro me ha dejado un montón de apuntes, citas en mi cuaderno de notas y excelentes lecciones de fotografía que considero valiosas en este mundo que se jacta de las imágenes hasta el delirio. Dedico estos breves apuntes a todos aquellos interesados en la fotografía, en un sentido fenomenológico y creativo, aquellos distantes de la verborrea visual. Para esta breve reseña y comentario he leído: {Barthes, Roland. La Cámara Lúcida. Nota sobre la Fotografía. (1980). Paidós Comunicación. Barcelona. 1989}

la cámara lúcida de barthes¿Qué es el Punctum según La Cámara Lúcida? 

Es uno de los conceptos que más me gustan: se refiere a esa cualidad aguda en una fotografía que “viene a punzarme”, es un pinchazo, un goce más intenso, dice Barthes. El punctum es un “algo especial” (un detalle del signo visual), un anzuelo que pesca nuestra mirada.

Este concepto es lo que más recuerdo después de varios años de haber leído este libro. Tal vez porque en este mundo hiper-fotográfico hiper-fotografiado circulan y se privilegian fotografías con los más cómicos, morbosos y sorprendentes “punctums”. Sí, el punctum es como el punto sobre la i de la foto: “El punctum como expresión: cuando lo hace sentir allí, y cuando, aunque permaneciendo como detalle, llena toda la fotografía” (p. 97).

– “El punctum es entonces una especie de sutil más-allá-del-campo, como si la imagen lanzase el deseo más allá de lo que ella misma muestra” (p. 109)

El referente

Lo que la fotografía reproduce al infinito únicamente ha tenido lugar una sola vez: repite mecánicamente lo que nunca podrá repetirse existencialmente” (p. 31). La anterior cita habla sobre uno de los aspectos más sobresalientes del libro: congelar los momentos y resistirse al paso del tiempo, eso hace la fotografía. Congelar su referente.

En un libro anterior a la Cámara Lúcida de Barthes, Susan Sontag (Sobre la fotografía) también subrayaría esa capacidad de la fotografía de reproducir lo efímero. Pero no hay que olvidar el interés de Barthes por la semiología de la imagen.

El significado, su referente, el signo visual, entre otros, hilan en buena parte la lógica de este libro: a diferencia de la palabra, “diríase que la fotografía lleva siempre su referente consigo, estando marcados ambos por la misma inmovilidad amorosa o fúnebre… están pegados uno al otro” (p. 33). No se pueden separar sin destruirlos, como el bien y el mal. La fotografía congela a su referente (recortado) en el tiempo, y esto tiene un significado y un efecto que no es del todo claro…

Operator ———> Es el fotógrafo, el que embalsama, dice Barthes.
Spectator ——–> Los que consumimos imágenes, los receptores,
donde la foto tiene efecto.
El Referente ——> Una especie de pequeño simulacro,
de eidolon emitido por el objeto que yo
llamaría de buen grado el spectrum

El referente de la fotografía (lo representado en ella) es lo que no podrá repetirse igual en la vida otra vez, pero que en la imagen ha quedado congelado. Dice Barthes que la foto es invisible, no vemos la foto sino su referente, “una especie de simulacro, de eidolon emitido por el objeto que yo llamaría de buen grado el spectrum” (pág. 38).

En la mitología griega un eidolon era una imagen o sombra “espiritual” casi fantasmagórica de una persona viva o muerta. Es cierto, no vemos la fotografía sino su referente, la fotografía solo es el frame.

Pose

Con la pose empieza una entrega del yo y una expropiación del yo. Dejar de ser un yo fluido y congelarse, obedecer, someterse a la fotografía, esa es la pose: “cuando me siento observado por el objetivo todo cambia: me constituyo en el acto de <posar>, me fabrico instantáneamente otro cuerpo, me transformo por adelantado en imagen.” (p. 41). La fotografía es un advenimiento de yo mismo como otro, afirma Barthes… y verse ahí en el papel trae una nostalgia, un trastorno, en el fondo un trastorno de la propiedad ¿De quién es la foto? se pregunta el autor.

La Cámara Lúcida de Barthes define también a la fotografía como heautoscopia, es decir, como la alucinación reduplicativa de ver el propio cuerpo a una determinada distancia. Porque la pose es un yo que después podrá reconocerse en el papel (o la pantalla), pero ese yo sufre un cruce de 4 fuerzas: “Ante el objetivo soy a la vez: aquel que creo ser, aquel que quisieran que crean, aquel que el fotógrafo cree que soy, y aquel de quien se sirve para exhibir su arte” (p. 45).

Convertido en un “todo-imagen”, producto de esa operación fotográfica, dice Barthes, los otros “me despropian de mí mismo, me tienen a su merced” (p.47). En la foto algo se ha posado, para siempre: “la inmovilidad de foto presente a la toma pasada, esta detención eso que constituye la pose” (p. 138)

¿Qué es Urdoxa?

Literalmente significa “creencia originaria”, lo cual en la fotografía significa la creencia en que la fotografía ha representado algo que originalmente ha estado en el lugar y el tiempo en que fue fotografiado: “En la detención de la interpretación reside la certeza de la foto… me consumo constatando que esto ha sido… es una creencia fundamental, es una Urdoxa” (p. 182).

¿Qué es Noema?

La fotografía nos impide negar que lo fotografiado, la cosa, no “haya estado ahí”. Dice Barthes que hay una doble evidencia entonces: del pasado y de la realidad. Y que esta irreductible cualidad debe ser por lo tanto la esencia misma, el noema de la fotografía. Noema viene del griego νόημα, que significa “lo pensado” o “lo pensado acerca de”, de dónde Barthes estira que para la fotografía su noema pueda ser entendido como <<esto ha sido>>.

¿Qué es la fotografía?

–> La fotografía como heautoscopia: verse a uno mismo en la distancia.

–> “La fotografía es a la historia lo que el biografema es a la biografía” (p. 70).

–> “La fotografía solo puede significar (tender a una generalidad) adaptando una máscara. Es la palabra que emplea Calvino para designar lo que convierte a un rostro en un producto de la sociedad y de su historia” (p. 77)

–> “En el fondo la fotografía es subversiva, y no cuando asusta, transtorna o estigmatiza, sino cuando es pensativa” (p. 81)

–> “La fotografía es un arte poco seguro, no se puede acceder al estilo de un artista, es variable”.

–> “La fotografía, además, empezó, históricamente, como arte de la Persona: de su identidad, de su propiedad civil, de lo que podríamos llamar, en todos los sentidos de la expresión, la reserva del cuerpo“. (p. 140)

 

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