Las enseñanzas de Don Juan: ideas subrayadas

Las enseñanzas de Don Juan - Libro de Carlos Castaneda

Carlos Castaneda logró con Las enseñanzas de Don Juan hacer un libro atípico en la historia. El libro no es una novela, sino más bien una crónica, un diario de campo, un cuaderno de apuntes. ¿Hace parte de la ficción o de la antropología? ¿o es una mezcla de las dos? La edición que he leído trae una introducción titulada “La mirada anterior” a cargo de uno de los intelectuales más interesantes y auto-celebrativos del siglo XX, Octavio Paz. Según él, la clasificación de esta obra no es tan importante como el efecto que tiene.

Principalmente, Las enseñanzas de Don Juan es la divulgación de un conocimiento ancestral.

El prólogo de las Enseñanzas de Don Juan es de Walter Goldschmidt, un antropólogo emérito de la UCLA que vivió 97 años y de quien me gustaría leer el libro The Human Career: The Self in the Symbolic World. Muy probablemente, Goldschmidt era profesor de antropología de Carlos Castaneda en la UCLA. Dice Goldschmidt que el libro ejemplifica que no solo se trata de “costumbres diferentes” sino de mundos diferentes, paralelos, de pueblos diferentes.

Este breve análisis de Las enseñanzas de Don Juan ha sido fruto de la segunda lectura que he hecho de la decimoséptima impresión en España del año 1988, de la edición del Fondo de Cultura Económica. Es un libro insigne de la década de los años 60, una de las estrellas más brillantes acerca de la relación humana con los enteógenos, una obra que podría ponerse en el mismo estandarte con otros libros como Las puertas de la percepción de Aldous Huxley. No obstante, es una obra única que ha influenciado a miles de personas y gracias a la cual la manera de percibir la realidad ha tomado nuevos caminos.

Reseña de Las enseñanzas de Don Juan

Incluyo aquí una breve reseña del libro: Las enseñanzas de Don Juan narra el aprendizaje de Carlos Castaneda entre el verano de 1960 y septiembre de 1965 para convertirse en hombre de conocimiento. Inicialmente, él buscaba estudiar el uso de plantas alucinógenas entre grupos indígenas de Sonora y Nuevo México para completar sus estudios en antropología, pero esta pesquisa lo llevó a conocer a Don Juan Matus, quien aceptó ser su “informante” siempre y cuando Carlos asumiera todo lo que implicaba conocer las plantas.

Don Juan era un indio Yaqui que a su vez había tenido un benefactor, un maestro, que le había entregado este tipo de enseñanzas. Su benefactor no había tomado el camino del hombre de conocimiento, sino el de diablero.

Carlos Castaneda se inició en el Camino del guerrero con Don Juan y siguió un conjunto de enseñanzas que le permitieron entrar en un campo de realidad no ordinaria. Para el entendimiento occidental, baste decir que se inició en un camino que le transformaría en un chamán-brujo. En este aprendizaje, el uso y preparación ritual de Peyote, de un tipo de datura y de un tipo de hongo de psilocybe, fueron centrales. De hecho, cada uno corresponde a una entidad, llamadas así: Mescalito, la Yerba del Diablo y el Humito.

Mescalito es un tipo de poder que aconseja, un protector, mientras que la Yerba del Diablo y el Humito son aliados. Para la sorpresa de Don Juan, Carlos Castaneda fue aceptado por Mescalito, aun cuando no era un indio. Esta señal reveló a Don Juan que Carlos era idóneo para recibir su conocimiento. La implicación de conocer el uso de las plantas fue una transformación profunda de su ser. Como se ve en libros posteriores, Carlos Castaneda no era el único aprendiz de Don Juan.

Se va al saber, como se va a la guerra se narra en el libro. Así el camino que implicó conocer el uso de las plantas. Además de conocer a Mescalito, un consejero, Don Juan le enseña a tener un aliado, algo indispensable para ir hacia el saber.

El Camino del Guerrero o llegar a ser un hombre de conocimiento es lo que está en el horizonte. Es un camino que no termina de recorrerse. El objetivo no es llegar a ser sino vivir persiguiéndolo. Este camino presenta 4 enemigos: el miedo, la claridad, el poder y la vejez.

En el transcurso de esos 5 años Carlos Castaneda tiene diversas experiencias con el Humito (el “humo de los adivinos”), con la Yerba del diablo y con Mescalito. En todas avanza un paso más, pero la última de las experiencias que narra parece desbordarlo: “le dije – a Don Juan – que me sentía incapaz de proseguir; había algo en los hongos verdaderamente aterrador… había visto el mundo de una manera estructuralmente distinta a la visión ordinaria.” (P. 207). El libro termina con Carlos Castaneda aceptando haber sido derrotado por el miedo que le había generado la experiencia con El Humito.

Pero sus vivencias con Don Juan no terminarían ahí. Como se muestra en sus libros posteriores, Carlos sigue este camino del conocimiento, el cual se sigue describiendo en las publicaciones que siguieron: Una realidad aparte, Viaje a Ixtián y Los relatos de poder. Después de la partida de Don Juan, las publicaciones que siguieron son: El segundo anillo de poder, El don del Águila, El conocimiento silencioso, El fuego interno, El arte de ensoñar, El lado activo del infinito y La rueda del tiempo.

Al final del libro, el autor hace un análisis estructural de lo que significa el conocimiento adquirido y qué tipo de lógica se puede deducir racionalmente de este tipo de enseñanzas culturales y mágicas.

análisis hombre de conocimiento - Carlos Castaneda
Ideas importantes en el análisis estructural que Carlos Castaneda hace de su experiencia con Don Juan

Las enseñanzas de Don Juan en el mundo moderno

Este libro es atípico en la historia porque es la revelación, tal vez la más detallada, de un secreto. De un secreto en forma de legado cultural. En principio, las enseñanzas de Don Juan no eran para todo el mundo. Pero en ese preciso momento de la historia, Carlos Castaneda pudo recibirlas. No obstante, al igual que él, había otros aprendices de brujo que se mencionan en libros posteriores. Tal vez Florinda Donner es una de las más conocidas.

Se concluye después de la lectura de Castaneda que ese conocimiento tenía que salir de cierto hermetismo cultural. En este sentido, el trabajo literario de Carlos Castaneda tiene un propósito divulgativo.

Por lo menos, Las enseñanzas de Don Juan es un libro inusual y ambiguo en el sentido en que cuestiona al lector: ¿es esto una crónica real? ¿una narración etnográfica cuasi-fidedigna? ¿o es pura ficción? De hecho, hay detractores de este libro que por un lado anulan cualquier validez científico-antropológica, y por otro, lo consideran más ficción que crónica de una realidad vivida.

Muy probablemente el secreto revelado de la iniciación en el Camino del Guerrrero es parcial, pero basta para sorprender y mucho más. Este libro influye. Cuando leí el libro por primera vez, antes de cumplir 20 años, empecé a modificar mi vida cotidiana, por ejemplo, cambiando mi lugar habitual en el salón de clases. Cambiar mis hábitos cotidianos con el propósito de permitirme ver las cosas desde otros puntos de vista, es una de las cosas que he adquirido de esta lectura.

Algunas de las enseñanzas de Don Juan se entienden en esta realidad ordinaria, en este mundo consumista, bello y despiadado, y eso hace que el libro “gane” en la mente del lector. La cadena de recomendaciones, de voz a voz, generada por esta publicación tiene que ser enorme. No por nada es un best seller y uno de los libros más influyentes en la década de los años 70 y 80 del siglo XX. Sería un error pensar que Las enseñanzas de Don Juan han perdido influencia en la cultura occidental.

Los cuatro enemigos por vencer para llegar a ser un hombre de conocimiento es una de las enseñanzas más emocionantes del primer libro de Castaneda y que se puede aplicar en la vida cotidiana. Si bien pensar en derrotar el miedo, la claridad y el poder es una tarea titánica, intentarlo hace mucho sentido. El cuarto enemigo, la vejez, merece una reflexión honda que adquiere nuevos matices en estos tiempos en los que la población humana tiende a un envejecimiento masivo.

Le pregunta Carlos a Don Juan después de uno de sus intentos por explicar una de las experiencias mágicas desde un punto de vista racional: “¿Está usted enojado conmigo Don Juan? ¡No! ¡Nunca me enojo con nadie! Ningún ser humano puede hacer nada lo bastante importante para enojarme. Uno se enoja con la gente cuando siente que sus actos son importantes. Y yo no siento eso.” (P.96).

El periodista Fernando Sánchez Dragó hizo un programa de Negro sobre blanco sobre Las enseñanzas de Don Juan y Carlos Castañeda, del cual dijo que era uno de los libros que habían cambiado su vida. Ese programa es de inicios del siglo XXI y muestra cuán presente están las ideas contenidas en las enseñanzas del indio Yaqui.

Es posible que algunas de las enseñanzas más profundas en las páginas de Las enseñanzas de Don Juan y en los otros libros de Carlos Castaneda, tengan un paralelo en otras doctrinas como lo podría ser las “enseñanzas” de Gurdjieff, y en última medida, el sufismo. Por ejemplo, la proximidad de la muerte es una enseñanza y un hecho presente en Castaneda, el cual enseña a ver la vida de otra forma. Vivir cada día como si fuera el último, desde la perspectiva de Gurdjieff. También escritores notables como Hermann Hesse han tratado el tema de la vejez y la muerte de forma similar (ver por ejemplo el libro El elogio a la vejez).

El peso de la memoria de la que habla Krishnamurti, por ejemplo, también tiene un puente con la enseñanza de borrar la historia personal que Don Juan transmite a Carlos. En otro momento, Carlos Castaneda tiene una experiencia prolongada con Mescalito, quien le dice su nombre. Él le pregunta qué andaba mal en su vida, por qué esa incomodidad profunda que tenía, y Mescalito le ofrece una visión de su padre: Carlos corre hacia él y le dice todo aquello que se había quedado atorándolo, ahogándolo. Decir lo que no habías podido decir, expresar, cura, incluso si se dice en un teatro ritual como en las constelaciones familiares o a través de la curación a través de la palabra que usó Freud con el psicoanálisis.

Seguir un camino con corazón también es otra idea que se entiende directamente. Confiar en ese sentimiento profundo que te permite saber si tu elección armoniza contigo. En fin, el libro contiene el inicio de unas ideas que se desarrollan en los siguientes libros; enseñanzas que abren la percepción y que pueden ser puestas en práctica en la vida cotidiana.

¿Qué es un hombre de conocimiento?

Un hombre de conocimiento según Don Juan, es algo que se persigue ser, un camino que no llega a un fin. Le dice el viejo Yaqui a Carlos Castaneda: “Un hombre de conocimiento es alguien que en verdad ha seguido las penurias de aprender… un hombre que, sin apuro, sin vacilación ha ido lo más lejos que puede en desenredar los secretos del poder y del conocimiento… Ser hombre de conocimiento no tiene permanencia.” (Página 106, empezando el año 1962).

Última página de las enseñanzas de Don Juan
Esta es la última página del libro Las enseñanzas de Don Juan. Dice que el último aprendizaje en aquel entonces, minó la certeza de que la realidad de la vida cotidiana era implícitamente real.

Sobre la Introducción “La mirada anterior” de Octavio Paz: la derrota de la antropología

Octavio Paz señala directamente que poco importa la pregunta: ¿la obra de Carlos Castaneda es antropología o ficción literaria? Si es antropología, se trata de la “venganza del objeto de estudio antropológico”, un brujo yaqui que convierte al antropólogo en brujo: es antiantropología. Si es literatura, su tema es la derrota de la antropología y la victoria de la magia.

Dice Octavio Paz que el libro expresa una destrucción crítica de la antropología. Contiene una “conversión doble”: la del antropólogo en brujo y la de la antropología en otro conocimiento. Se trata, afirma, de un relato más fenomenológico que religioso.

En este sentido, dice Octavio Paz, el libro narra una experiencia de transformación y otredad, un concepto central en su libro El arco y la lira, a través del entrenamiento mágico: “un desprendimiento del yo que somos (o creemos ser) hacia el otro que también somos y que siempre es distinto de nosotros” (P. 12).

A decir de Paz, Las enseñanzas de Don Juan roza las fronteras entre filosofía y religión. De la filosofía, porque hace una crítica radical de la realidad y propone otro conocimiento, uno no científico y a-lógico. De la religión, porque exige un cambio en la naturaleza del iniciado: una conversión. Conocer otra realidad y la “transformación” en brujo, o en hombre de conocimiento como se explica en el libro, supone un saber despreciado por Occidente, una vía espiritual y práctica rechazada doblemente por el cristianismo y la ciencia.

La visión de la otra realidad reposa sobre las ruinas de esta realidad”. Con la anterior frase Octavio Paz acierta en expresar que los remanentes de unas culturas y conocimientos arrinconados por la modernidad, la ciencia y el cristianismo, sobreviven en los márgenes de la sociedad moderna. Carlos Castaneda llama a esa otra realidad “un reino de realidad separado, otro mundo, que he llamado “realidad de consenso especial”… ese otro mundo era tan utilizable como el mundo de la vida cotidiana“.

Octavio Paz también acierta en subrayar el vínculo entre David Hume y Carlos Castaneda: la crítica de la realidad de este mundo hecha por el filósofo empirista David Hume, destaca que nada cierto podemos afirmar del mundo objetivo, que el mundo es imaginario aunque no lo sean las percepciones y que todo son percepciones.

En este enlace se puede escuchar la entrevista en inglés a Carlos Castaneda por Theodore Roszak.

 

Autor: julianbueno

Una persona aprendiendo a leer.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.