En esta página puedes encontrar una descripción de las figuras retóricas que se usan en la lengua escrita y hablada. Las figuras retóricas del lenguaje son parte central del discurso retórico, se denominan ornatus y son el constituyente principal de la elocutio; a su alrededor se configuran todos los elementos estilísticos para embellecer el discurso y dotarlo de riqueza semántica y simbólica. En la visión clásica de la retórica, las figuras formaban un conjunto de elementos que se añadían a un nivel lingüístico estándar para hacerlo más atractivo y ayudar a la persuasión, que es en última instancia la función principal del discurso retórico (Galiana, Rigall: 19).
Las figuras retóricas se corresponden con significados, significantes o signos no habituales en el uso más común de la lengua y en este carácter inusual o insólito está el núcleo de su expresividad (Galiana, Rigall: 19). Las figuras retóricas, también llamadas figuras literarias o figuras lingüísticas, permiten hacer un trabajo creativo con los significados a nivel del idioma, y por lo tanto, a nivel de la literatura, la creación de textos y expresiones orales de todo tipo. Todos los géneros literarios son ricos en el uso de las figuras retóricas, pero algunos expertos destacan sobretodo a la poesía, un género que es considerado como un laboratorio de figuras y significados.
Clasificación de las figuras retóricas:
Las figuras retóricas pueden agruparse según los recursos lingüísticos que usan: la repetición, la comparación, la oposición, la intensificación, la sustitución, de pensamiento, de sonido y de elaboración.
- Figuras de repetición: son todas aquellas que se basan en el uso repetitivo de sonidos, palabras, elementos o estructuras gramaticales. Como ejemplos de esto tenemos la anáfora, la epífora, el polisíndeton, el asíndeton y la aliteración.
- Figuras de comparación: son todas aquellas que establecen semejanzas entre sujetos, objetos o elementos distintos. Ejemplos clásicos de comparación: el símil, la metáfora y la comparación (propiamente dicha).
- Figuras de oposición: son aquellas que contraponen ideas o conceptos. Los casos más claros de oposición son la antítesis y la paradoja.
- Figuras de intensificación: como su nombre lo indica, son aquellas que exageran o atenúan una idea, logrando así la intensificación de un significado y sentimiento asociados a una palabra o una expresión. Ejemplos: hipérbole y lítote (que al contrario de la hipérbole, consiste en una atenuación).
- Figuras de sustitución: estas figuras sustituyen una palabra o expresión por otra relacionada, como la metonimia (por la relación entre la parte y el todo) y la sinécdoque.
- Figuras de elaboración: son las figuras que alteran el orden normal de las palabras o de las frases. Ejemplos de lo anterior son el hipérbaton (recurso usado por el maestro Yoda en la saga de Guerra de las galaxias) y la anástrofe (que literalmente quiere decir “inversión”).
- Figuras de pensamiento: este tipo de figuras mezclan, juegan o deforman ideas y conceptos. La ironía es el ejemplo más conocido y usado, pero también están la interrogación retórica y la apóstrofe.
- Figuras de sonido: esta clase de figuras trabajan los sonidos, por ejemplo repitiéndolos, alargándolos o deformándolos de alguna forma, teniendo un efecto sobre el significado y la expresión. Ejemplos: onomatopeya, aliteración, asonancia.
Figuras Retóricas
1. Alegoría:
Recurso expresivo que consiste en una sucesión de metáforas ligadas entre sí. En la alegoría hay un plano figurado que está constituido por los elementos metafóricos y un plano real que está omitido. De esta manera se da visibilidad al concepto plasmado una imagen que representa la idea.
Ex I. Una mujer con una balanza en una mano, una espada en la otra y los ojos vendados representa la justicia.
Ex. II. La Divina Comedia de Dante Alighieri: El propio Dante viaja a lo largo del Infierno (símbolo de desesperación), el Purgatorio (símbolo de esperanza) y finalmente llega al Paraíso (símbolo de la salvación) en busca de su identidad y reunirse con Beatrice.
2. Aliteración:
Recurso expresivo fonético que consiste en la repetición de un mismo sonido o sonidos equivalentes. Con la aliteración se intensifica el valor expresivo de los significantes y, generalmente consiste en un intento de igualar la sensación que producen los sonidos al significado de la frase.
Ex. I. “Poema IX” de Pablo Neruda: Solo en la soledad del solitario sur del océano > uso reiterado del sonido /s/ para evocar el sonido del océano.
Ex. II. Gustavo Adolfo Bécquer. “Mientras se sienta que se ríe el alma / sin que los labios se rían” > repetición del sonido /i/ o de vocales abiertas para representar la risa.
3. Anáfora:
Se conoce a la Anáfora como un recurso expresivo sintáctico que se logra por la repetición de un mismo elemento al comienzo de las frases en un contexto, o versos generalmente consecutivos. Ejemplo: «Rima IV» de Gustavo Adolfo Bécquer.
Mientras las ondas de la luz al beso
palpitaban encendidas;
mientras el sol las desgarradas nubes
del fuego y oro vista;
mientras el aire en su regazo lleve perfumes y armonías;
mientras haya en el mundo primavera
¡Habrá poesía!
En relación con la anáfora encontramos a la catáfora, una figura literaria por la que se anticipa parte del discurso que no se ha enunciado. La Real Academia de la Lengua Española la define como un tipo de deixis, ya que se utilizan palabras como los pronombres para la anticipación de información en una acción discursiva.
Ex. I. “A Borges me lo presentaron dos veces: una en su casa y otra en un teatro”.
(el sintagma “dos veces” introduce o prepara la llegada de la información que sigue).
4. Antífrasis:
Recurso expresivo semántico que consiste en expresar lo contrario de lo que se quiere dar a entender. El sentido verdadero de la frase lo sabemos por la situación de las palabras. Usualmente va asociada a la ironía. Se construye anteponiendo a un objeto o sujeto, un adjetivo que señale las cualidades contrarias a las que se asocia el sujeto.
Ex. I. Negra nieve.
5. Antítesis:
recurso expresivo semántico que se produce al relacionar dos significados opuestos. Siempre que se confrontan diferencias, éstas resultan acentuadas. Se pretende resaltar una idea a través de un contraste.
Ejemplo. I. Pablo Neruda, “Es tan corto el amor, / y es tan largo el olvido”
Ejemplo. II. “Me esfuerzo por olvidarte / y sin querer te recuerdo”
6. Apóstrofe:
Figura literaria de diálogo que consiste en dirigirse durante una narración al interlocutor con una invocación emocional y vehemente. Este interlocutor puede estar presente, puede haber fallecido, o estar ausente, a objetos inanimados…
Ejemplo. Extracto de Cumbres Borrascosas, Emily Bontë
-¡Ojalá despierte entre mil tormentos! -gritó él con espantosa vehemencia, pateando y vociferando en un brusco acceso de furor. Ha sido falsa hasta el fin. ¿Dónde estás? En la vida imperecedera del cielo, no. ¿Dónde estás? Me has dicho que no te importan mis sufrimientos. Pero yo no repetiré más que una plegaria: «¡Catalina! ¡Haga Dios que no reposes mientras yo viva!» Si es cierto que yo te maté, persígueme. Se asegura que la víctima persigue a su asesino. Hazlo, pues; sígueme hasta que me enloquezcas. Pero no me dejes solo en este abismo. ¡Oh! ¡No puedo vivir sin mi vida! ¡No puedo vivir sin mi alma!
7. Asíndeton:
Recurso expresivo sintáctico que consiste en la supresión de elementos de enlace, generalmente conjunciones copulativas. Con él la elocución se hace rápida y así aumenta la expresividad. Esta figura retórica se suele encontrar en las enumeraciones.
Ejemplo. Soneto CXXVI, Lope de Vega
Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso […]
8. Comparación:
Consiste en relacionar dos contenidos semánticos cuando tienen alguna semejanza entre ellos.
Ejemplos:
«Blanco como la leche»
«Azul como el cielo».
9. Connotación:
Fusión asociativa, emocional y evocativa del código lingüístico. La connotación puede alterar el significado o darle un segundo significado a una palabra, una frase o un texto más largo.
10. Denotación:
Función puramente referencial o cognitiva del código lingüístico.
11. Dilogía:
Recurso expresivo semántico que consiste en la utilización en un contexto de una palabra que tiene dos significados distintos. El efecto expresivo de la dilogía se funda en que esos significados se contraponen en la mente del oyente o lector.
12. Disfemismo:
Es lo contrario del eufemismo, es decir, el uso de expresiones más cotidianas, crudas o vulgares.
13. Elipsis:
Recurso expresivo que puede afectar a la semántica o a la sintaxis. Consiste en la supresión de elementos que aparecen en la expresión normal. Se apoya siempre en un contexto. Produce diversos efectos:
- Transfiere el significado de los términos omitidos a los presentes.
- Intensifica la sugerencia de los que no se expresa.
- Da rapidez y vivacidad a la frase.
14. Enumeración:
Recurso expresivo que consiste en la acumulación de varios elementos que tienen la misma función sintáctica. Esta figura retórica puede resultar violentamente expresiva.
Ex. Soneto CLXVI Luis de Góngora
[…]
goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lirio, clavel, cristal luciente,
no sólo en plata o víola troncada
se vuelva, mas tú y ello, juntamente,
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.
15. Epíteto:
Recurso expresivo morfológico que se produce cuando un adjetivo no restringe la significación del sustantivo, especificándolo, sino que realza simplemente la cualidad del sustantivo al que se refiere. Sirve para comunicar sentimientos o valoraciones que suscitan sentimientos al emisor. El epíteto usa un adjetivo que el sustantivo, implícitamente, ya posee; al hacer esto intensifica su significado.
Ejemplos: “la negra noche”, “la blanca nieve”, “el frío hielo”.
16. Eufemismo:
Es un recurso expresivo de carácter semántico que consiste en sustituir por una palabra o expresión aquello que puede considerarse crudo, de mal gusto, tabú u obsceno.
Ejemplo. Soneto XXIII Garcilaso de la Vega: cubrir de nieve la hermosa cumbre sustituye a envejecer, ya que la alegre primavera es la juventud.
coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.
17. Hipálage:
Es una figura que busca trasladar un adjetivo de un sustantivo a otro al que le corresponde menos.
Ejemplo: «Bebió copas amargas», en lugar de «bebidas amargas».
18. Hipérbaton:
recurso sintáctico por el que se altera el orden normal de las palabras de la frase. No sólo sirve para mantener el ritmo de los versos, sino para conseguir diversos efectos expresivos.
Ejemplo. Rima III, Gustavo Adolfo Bécquer
Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar.
19. Hipérbole o exageración:
Es una exageración, un recurso expresivo semántico que deforma la realidad intensificando la expresión a la que se refiere, produciendo una percepción desmesurada. Por ejemplo, en palabras del poeta Federico García Lorca: “Por tu amor me duele el aire, el corazón y el sombrero”.
20. Ironía:
Este recurso usa el doble sentido y expresa lo contrario a lo que realmente se piensa o siente, usando una idea cuestionable, absurda o alejada del sentido común.
Ejemplos:
“¡Qué día más maravilloso para quedarme en casa!”
“Estoy tan enamorado de mi pareja que quiero estar solo”
“El gobierno de mi país es tan bueno que me voy a vivir al extranjero”
21. Lítote:
Es un recurso expresivo que consiste en negar lo contrario de lo que se quiere expresar o atenuarlo. Es una atenuación.
Ejemplo: Don Quijote de la Mancha Miguel de Cervantes
“Vió (Don Quijote de la Mancha) no lejos del camino […] una venta que fue como si viera una estrella que no a los portales, sino a los alcázares de su rendición le encaminaba…”
22. Metáfora
Es un recurso expresivo semántico que consiste en poner en relación de igualdad los contenidos de dos elementos. El fundamento de la metáfora se basa en alguna razón de semejanza entre los dos términos. A diferencia de la comparación, en la metáfora no se encuentra el nexo comparativo. Se basa en la comparación implícita entre dos términos, como al decir “Sus dientes son perlas” o “Sus ojos eran dos estrellas”. Existen dos tipos de metáforas: La metáfora impura: en que aparece el término real; y la metáfora pura, en la que el término real está omitido. Se forma con tres términos:
- Tenor o término real: el elemento del que se habla o que se describe.
- Vehículo o término figurado: las palabras que se utilizan para presentar al tenor, es decir, lo que se dice sobre el tenor.
- Base de la metáfora: los elementos compartidos entre ambos signos.
Ejemplo. Soneto CLXVI Luis Góngora,
Mientras por competir con tu cabello,
Oro bruñido, el sol relumbra en vano,
mientras con menosprecio en medio del llano
mira tu blanca frente el lirio bello;
23. Metonimia:
Es una figura clasificada como “Tropo” y se diferencia de la metáfora en que la semejanza de los términos comparados no se basa en su parecido o equivalencia directa, sino en cualquier otra clase de relación (contigüidad o proximidad, relación de la parte con el todo, causa efecto, lugar de procedencia y producto, contenido por contenedor, el autor por su obra, entre otras). No obstante, se dice que la metonimia es un tipo de metáfora.
Ejemplos:
- “Estoy leyendo a Borges” o “Estamos leyendo a García Márquez” (se reemplaza al autor por su obra).
- “La universidad decidió suspender al profesor” (se reemplaza o asemeja al lugar con las personas).
24. Onomatopeya:
Es uno de los recursos expresivos fonéticos más interesantes: consiste en un intento de imitación de los sonidos naturales por medio de los fonemas de la lengua. Son palabras motivadas, no arbitrarias. Pueden estar formadas por interjecciones o por aliteraciones.
Ejemplo: El Gallo Despertador, Gloria Fuertes.
Kikirikí,
Estoy aquí,
Decía el gallo
Colibrí.
25. Paradoja:
Es un recurso expresivo semántico. La paradoja es una antítesis aparente; como en ésta, se ponen en relación dos términos opuestos que, sin embargo, no se excluyen, sino que de su primer enfrentamiento surge una nueva significación.
Ejemplo. “Los ladrones somos gente honrada”. Para que surja un nuevo significado, uno de los términos tiene que estar usado en dilogía.
26. Perífrasis:
Es un recurso expresivo de orden sintáctico que consiste en sustituir una palabra por un “rodeo” verbal. Es decir, se pueden usar varias palabras en lugar de una sola o unas pocas, sin que cambie su significado. Su efecto es aumentar la riqueza de asociaciones. También se dice que es una construcción pluriverbal, ya que varios verbos pueden funcionar como uno solo.
Ejemplos:
– “dar un beso” (en lugar de “besar”)
– “llevo vistos más de coches de este tipo (en lugar de “he visto más de…”)
27. Personificación o prosopopeya:
Esta figura consiste en atribuir a lo inanimado significados que sólo son compatibles normalmente con seres animados, especialmente humanos. Es muy interesante porque conecta con la tendencia a entender a los objetos como sujetos, o darles una personalidad, o atribuirles vida de alguna forma. Ejemplo: “Mi bici me quiere”.
Otro ejemplo. Inquietudes, Concha Méndez
Una plaza. La luna
juega con la Noche.
Y una campana muda
mira desde su torre.
28. Polisíndeton:
Es un recurso expresivo sintáctico que consiste en una reiteración de elementos de enlace, especialmente conjunciones copulativas (y).
Ejemplo. Ramón Valle-Inclán
“¡Y las mujeres, y los niños, y los viejos, y los enfermos, gritarán entre el fuego, y vosotros cantaréis y yo también, porque seré yo quien os guíe!”
29. Quiasmo:
Se dice que es un “paralelismo cruzado” o un cruce de elementos sintácticos en dos frases consecutivas. Los elementos que se repiten están inicialmente en un orden dado y luego en un orden contrario. Ejemplos:
«Yo a él quiero, él a mí rechaza».
30. Referencia o alusión:
Relación que se establece entre los signos lingüísticos y la realidad extralingüística que estos signos representan.
Ex. I. Soneto XXI “Bermejazo platero de las cumbres” de Quevedo y el Soneto XIII “A Dafne ya los brazos le crecían” de Garcilaso de la Vega narran el mismo motivo, la ninfa Dafne siendo perseguida por Apolo, siendo el de Garcilaso anterior a Quevedo y así mismo, el mito perteneciendo a la época clásica, se aluden unos a otros.
31. Repetición:
Recurso expresivo de orden sintáctico que consiste en expresar dos o más veces un mismo elemento para así lograr mayor intensidad expresiva.
Ex. I. Miguel de Cervantes «…el gato al rato, el rato a la cuerda, la cuerda al palo, daba el arriero a Sancho, Sancho a la moza, la moza a él, el ventero a la moza…»
32. Reticencia o aposiopesis:
recurso expresivo sintáctico que se produce cuando interrumpimos la expresión antes del fin esperable. Se logra así una sugerencia más expresiva y misteriosa que el decir completo.
Ex. I. Miguel de Cervantes
Por el solio de Apolo soberano
juro… y no digo más. Y ardiendo en ira,
se echó a las barbas una y otra mano.
33. Sarcasmo:
Ironía mordaz que busca herir.
34. Símbolo:
Guarda estrecha relación con la metáfora y, sin embargo, difiere de esta, ya que sustituye a una realidad de intenso contenido emotivo y ofrece, por tanto, un margen de ambigüedad a la interpretación. No transpone un término real solamente, sino que varios. Aunque por lo general, se reitera y persiste a lo largo de la obra.
Ex. I. Soneto XXIII Garcilaso de la Vega. > ROSA simboliza la juventud, pasión, belleza. AZUCENA es un símbolo de pureza, honestidad.
En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende al corazón y lo refrena;
35. Símil:
El símil es la comparación explícita entre dos objetos, sujetos, términos o entre la mezcla de ellos. Lo más común es que el símil utilice los conectores “como”, “igual que” o “a semejanza de”. Ejemplo: «Sus ojos brillaban como dos estrellas».
36. Sinalefa:
Unión de dos o más vocales de distintas palabras en una sola sílaba. Las sinalefas afectan a la métrica de las sílabas de los versos de los poemas.
Ex. I. Pablo Neruda
Mujer, yo_hubiera sido tu_hijo, por beberte
la leche de los senos como de_un manantial,
por mirarte_y sentirte_a mi lado_y tenerte
en la risa de oro y la voz de cristal…”.
37. Sinestesia:
Tipo de metáfora que consiste en atribuir la sensación propia de un sentido corporal a otro.
Ex. I. El Otoño Luis Cernuda
De las hojas mojadas, de la tierra húmeda, brotaba entonces un aroma delicioso, y el agua de la lluvia recogida en el hueco de tu mano tenía el sabor de aquel aroma…
¿Por qué es difícil hacer una lista con todas las figuras retóricas?
En parte porque los idiomas están en constante evolución, cambian en el tiempo y bajo la influencia de la cultura, y por lo tanto, las figuras retóricas o literarias también cambian. Así como en cada idioma surgen nuevas palabras, también nuevas figuras son creadas y adaptadas al sentir y significados de los nuevos tiempos y contextos. Por otra parte, hay una parte de subjetividad en la clasificación de las figuras retóricas, aunque no en la definición de cada una. Por último, las figuras literarias no existen aisladas las unas de las otras; se combinan entre sí, por ejemplo, un símil puede tener sarcasmo y una hipérbole al mismo tiempo.
Bibliografía Recomendada
Antonio Azuaste Galiana, Juan Casa Rigall. Introducción al Análisis Retórico: Tropos, Figuras y Sintaxis del Estilo. Universidade de Santiago de Compostela, 1994
Mortara Garavelli, Bice. Manual de retórica (1998). Cátedra. Madrid. 2000