Reseña de Matadero cinco

5
(6)

Este libro contiene varios libros y muestra la gran calidad literaria del autor, que fue, además de escritor destacado, un buen dramaturgo y ensayista. No extraña que el público lo considerara un referente de la contracultura. El libro es, en parte, autobiográfico porque narra las vivencias de Konnegut cuando estuvo en Dresde como prisionero de guerra y vivió la destrucción de esta ciudad. También es ciencia ficción, por sus continuas referencias a extraterrestres, platillos volantes y, sobre todo, viajes en el tiempo. Aunque los viajes en el tiempo, que tan presentes están en el libro, me parecen un recurso que el autor utiliza para defender la libertad de todos y la del protagonista, Billy Pilgrim, que es feliz cuando viaja en el tiempo. Por cierto, al contrario de lo que se afirma en el prólogo, o lo que sea, del libro, no me parece que la ciencia ficción sea un género menor; hay excelente literatura en los libros de Isaac Asimov y otros.

VONNEGUT, Kurt
Matadero cinco
. La cruzada de los niños
Blackie Books. 3ª edición
Barcelona, 2023
1ª ed. 1969, en inglés

Matadero cinco puede catalogarse, asimismo, como un alegato antibelicista, dados los numerosos argumentos en contra de la guerra que se exponen a lo largo de sus páginas, especialmente cuando hace una crítica mordaz al envío de niños a morir a los combates. Incluso en los pasajes más surrealistas, los de la relación de Billy con los extraterrestres, la crítica a la guerra está presente. En la página 111 de la edición citada, un visitante del zoo donde exhiben a Billy le pregunta por lo más valioso que había visto en Tralfámador y éste le responde: ¡Qué los habitantes de todo un planeta pueden vivir en paz!, frente a la Tierra, qué lleva dedicada a “matanzas absurdas desde el principio de los tiempos”. A lo que el extraterrestre le responde que ellos son iguales, que Tralfámador destruirá el universo con nuevos combustibles: un piloto “aprieta el botón de inicio y todo el universo desaparece”. Con ello Vonnegut pone de manifiesto que no se hacía falsas ilusiones respecto a la esperanza pacifista, fueran humanos o extraterrestres.

También es un libro social y político, especialmente en las páginas en que el autor critica duramente a su país por su actitud imperialista, que desencadena guerras sin fin desde hace décadas, y en aquellas en que hace referencias a una sociedad desequilibrada, con psicopatologías importantes desde hace décadas y que hoy han llegado al paroxismo, como todos sabemos. Respecto a lo primero, el narrador asegura, página 136, que “los Estados Unidos se han balcanizado y dividido en 20 naciones para que nunca vuelvan a ser una amenaza para la paz mundial”. Respecto al problema social en EEUU, el libro refleja que se trata de una sociedad extraordinariamente desigual, con grandes bolsas de pobreza y una élite adinerada sin compasión ni empatía que ha impuesto el desprecio a los “losers”, es decir, a los pobres, los enfermos, los marginados, los vulnerables… La crítica a su país está presente en todo el libro y en otras publicaciones suyas, como Desayuno de campeones (1973), donde asegura que “una vez que comprendí el motivo por el que Estados Unidos se estaba transformando en un país tan peligroso e infeliz de gente que no tenía nada que ver con la vida real, decidí evitar la narración de historias”. ¡Qué pensaría hoy Vonnegut ante el empeoramiento de la situación de los últimos años!

Es un libro con un toque satírico omnipresente, lleno de relatos absurdos, de humor negro, surrealismo, sarcasmos e ironías, como los de los viajes en el tiempo. Un ejemplo de absurdo delirante es el del siguiente párrafo: “Bajo los efectos de la morfina, Billy soñó con jirafas en un jardín…, que lo aceptaron como uno de los suyos…” Los médicos coincidían todos: se estaba volviendo loco” no por la guerra, sino porque “se estaba viniendo abajo porque su padre lo había lanzado a la parte honda de la piscina de la Asociación de Jóvenes Cristianos cuando era niño y luego lo había llevado al borde del Gran Cañón”. Un ejemplo de humor negro se encuentra al principio del libro, donde dice “debe de haber toneladas de harina de huesos humanos en el suelo”, refiriéndose a la devastación de Dresde. Por sus incontables momentos surrealistas, y lo absurdo de buena parte de su narración, Matadero cinco me recuerda a La Broma infinita, el libro de Foster Wallace, obra cuyo contenido hace honor a su nombre y es mucho más surrealista que Matadero cinco y todo lo que yo he leído en mi vida. Hay múltiples pasajes desternillantes en nuestra lectura de hoy, destacando el de la búsqueda del volante en la parte de atrás del coche o las escenas en que los extraterrestres exhiben a Billy, en compañía de Montana o solo, en el zoo de Tralfámador para deleite de sus habitantes.

Por otra parte, parece sorprendente que Vonnegut emplee tanto humor, sarcasmo e ironía para relatar su dura experiencia en la II Guerra Mundial, especialmente en el arrasamiento de Dresde. A cualquiera le habría salido un relato serio, lleno de narraciones tristes y reflexiones profundas sobre el sentido de la vida. Aunque, claro, tardó más de 20 años en poder describir con tanto humor las vivencias que sufrió en la guerra. Antes tuvo que sanar sus heridas físicas y mentales. Todo esto se cuenta en A través del tiempo (2021), un documental sobre la vida de Vonnegut realizado por su amigo y escritor Robert B. Weide.

La muerte también ocupa un lugar destacado en sus páginas, ejemplarizada con la expresión “so it goes” (en inglés, en el original) que tantas veces repite a lo largo del libro. Cada vez que se narra la muerte de una persona o animal, aparece el “so it goes” para decir “es lo que hay” o algo parecido. Con esta expresión Vonnegut quiere poner de relieve la inevitabilidad de la muerte y, por tanto, su presencia constante en nuestra vida.

Es un libro caótico, en su narración y en su estructura espacio-temporal, reflejando la personalidad del autor y de su país. Como el propio autor explica en Desayuno de campeones, en sus próximas obras “todos los hechos tendrían el mismo peso. Nada sería excluido. Que los demás pusieran orden en el caos. Yo pondría caos en el orden… Si todos los escritores hicieran eso, quizá los ciudadanos… comprenderían que no hay orden en el mundo…, (y) que deberíamos adaptarnos a los requerimientos del caos. Es difícil adaptarse al caos, pero es posible. Soy prueba viviente de ello: es posible”.

El absurdo y el surrealismo que protagonizan el libro me parecen recursos literarios del autor para expresar sus ideas y convicciones. Aparte del antibelicismo, destaca su posición nítidamente contraria al nazismo y a toda ideología que intente acabar con los derechos y libertades. Creo que esto se percibe con claridad en el personaje de Campbell, el americano que se hizo nazi y combatió en sus filas contra los rusos y que pronuncia un discurso ante un auditorio en Dresde, estando Billy allí. Este es otro ejemplo en el que se comprueba que Vonnegut basa su narración, al menos en parte, en hechos históricos contrastados. Campbell podía ser un miembro de la Fundación germano-estadounidense, que intentó que su país mantuviera la neutralidad en la II Guerra Mundial y dar una buena imagen del nazismo mediante la celebración de mítines, charlas… como la que da Campbell en la novela…La profunda convicción opuesta al nazismo de Vonnegut, al que tilda de enfermedad, se aprecia en la reacción de Derby insultando a Campbell tras pronunciar su discurso. La defensa de los derechos y las libertades, su pronunciamiento contra la guerra y el imperialismo quizá venga, al menos en parte, de su admiración por Mark Twain, que fue un ferviente defensor de los derechos de las mujeres y del movimiento obrero y un crítico despiadado del imperialismo, el racismo, la guerra y la avaricia del capitalismo.

¿Cómo te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en las estrellas para puntuar!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 6

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.